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12.8.25

The Paper, así es el nuevo spin off de The Office (estreno en SkyShowtime: 14 noviembre)

(subida originalmente 11.7.25; esta entrada se ha actualizado)

Así es The Paper, un nuevo spin off de The Office que se estrena el 4 de septiembre en EE UU. En SkyShowtime España llega a partir del 14 de noviembre.


Lo que sabemos de The Paper (Peacock)
  • No tiene nada que ver con The Paper (Detrás de la noticia), la película de Ron Howard, con Michael Keaton y Glenn Close.
  • Tendrá lugar en el mismo universo que The Office USA, al estilo falso documental, pero no se desarrollará en Scranton (Pensilvania) sino en Toledo (Ohio), ni en una empresa de papel (sino en un diario). 
  • De qué va: un equipo documental busca un nuevo tema que cubrir y encuentra un periódico del Medio Oeste en decadencia llamado Toledo Truth Teller, que está a punto de cerrar, en el que el editor intenta además revivirlo con reporteros voluntarios.
  • Creada por Greg Daniels (The Office), con guion de Michael Koman.

  • Protagonizada por Domhnall Gleeson y Sabrina Impacciatore. Con Tracy Letts, Melvin Gregg, Chelsea Frei, Ramona Young y Gbemisola Ikumelo.
  • Repite Oscar Nuñez que retoma su papel de Oscar Martínez. 
  • Steve Carell, prota de la The Office USA (2005-2013) explicó que no aparecería en The Paper. 

En breve comentaré por aquí qué me ha parecido The Paper.

Más The Office en Yonomeaburro

26.6.25

Escandalosas, las polémicas y fascinantes vidas de las hermanas Mitford

La vida de las hermanas Mitford, entre el escándalo, la traición y la pasión política, se hace miniserie de la cadena BBC y se estrenará a doble episodio semanal a partir del 26 de julio en Movistar Plus+. 


Escandalosas combina el rigor histórico con un tono dramático e íntimo, ofreciendo una mirada única sobre el auge de los totalitarismos, la lucha por la libertad y la ruptura de moldes femeninos en el siglo XX.

Quién es quién
Ambientada en los turbulentos años 30, la serie narra la fascinante y polémica historia real de las seis hermanas Mitford, mujeres aristocráticas que desafiaron las convenciones sociales y se convirtieron en protagonistas (y a menudo víctimas) de su tiempo. 

Basada en la novela The Mitford Girls, de Mary S. Lovell, la ficción traslada al espectador al corazón de una familia británica marcada por el privilegio, los extremos ideológicos y la profunda transformación social y política que sacudió Europa en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. 

Cada una de las Mitford posee una personalidad tan brillante como controvertida: 

DE IZQUIERDA A DERECHA:
  • Nancy (Bessie Carter, Los Bridgerton), ácida escritora (suya es ‘A la caza del amor’ hecha serie) y observadora privilegiada de la élite intelectual de su época, casada con Peter Rodd (Jamie Blackley, Becoming Elizabeth). Es el hilo conductor con su voz en off.
  • Diana (Joanna Vanderham, Crimen, de Irvin Welsh), envuelta en la esfera del fascismo británico por su matrimonio con Oswald Mosley (Joshua Sasse, Monarch), tras una unión previa con el poeta Bryan Guinness (Calam Lynch, Miss Austen). 
  • Pamela (Isobel Jesper Jones, La reina serpiente), independiente y cosmopolita, alejada de los conflictos familiares. 
  • Unity (Shannon Watson, No digas nada), ferviente admiradora de Hitler, cuyo destino trágico la marcaría para siempre. 
  • Jessica (Zoe Brough, Casualty), comprometida comunista y activista antifascista, que llegó a visitar España durante la Guerra Civil. 
  • Deborah (Orla Hill, Una confesión), la más conservadora, futura duquesa, jardinera apasionada y dama de la Real Orden Victoriana. 
Las hermanas son hijas de David Freeman-Mitford, el excéntrico barón de Redesdale (James Purefoy, El descubrimiento de las brujas, The Following) y Sydney Bowles (Anna Chancellor, Golpe de revés, My Lady Jane), figuras clave en su educación y desarrollo. 

La serie también incluye a Thomas (Toby Regbo, Belgravia: The Next Chapter), el único hijo varón de la familia; y Will Attenborough (Dunkirk), como Joss (personaje inventado).

Con guion de Sarah Williams (Flesh and Blood, La joven Jane Austen) y dirección de Joss Agnew (Outlander, Vigil) y Ellie Heydon (Harlots: cortesanas).

TRAILER


13.5.25

Nueve cuerpos, la serie de suspense de AXN que oculta más de un enigma

Opinión de 'Nueve cuerpos'. La serie se estrena esta noche en AXN a las 22h. Esta tarde hay un pase especial con los dos primeros episodios en Espacio Movistar.

Al menos 'Nueve cuerpos' va de frente. Podrían haber sido 12, cinco, siete… los pasajeros de un avión accidentado pero son exactamente 10, como los 10 negritos de la novela de Agatha Christie de la que toma la principal referencia. Como en aquella, los supervivientes (nueve) se quedan “encerrados” en un único espacio y van a ir cayendo uno a uno. En principio no son “invitados” por alguien misterioso, sino que este grupo de desconocidos que viaja en una avioneta sufre un accidente, lo que les obliga a convivir en una situación extrema (entiendo que pareciéndose poco a poco cada vez más 'Yellowjackets' aunque nunca se sabe). 

En el primer episodio el que lucha entre la vida y la muerte es el piloto. Y es importante que sea él el que menos puede comentar pues es el único que podría explicar exactamente qué ha pasado (estamos con él en el momento del accidente, pero nos quedamos con ganas de saber más). El resto de pasajeros entonces intenta sobrellevar la espera. No hay nadie más herido así que pueden racionar la comida y echar el rato compartiendo intimidades, quiénes son. Y así de paso el espectador empatiza (o no) con estos nuevos personajes y puede ir sospechando más o menos de unos u otros. 

Otra cosa por la que la serie es bastante transparente es su narración en dos tiempos. Antes que nada, el espectador sabe en los primeros minutos que se produjo el accidente que luego veremos, y que son nueve los cuerpos recuperados de la selva mexicana. Oímos hablar español a los militares que se afanan en comprender la situación (el título original es ‘Nueve cuerpos en una morgue mexicana’) y hay una pareja civil que también está al quite, merodeando el lugar, disimulando sin pudor, que intenta averiguar qué es lo que ha pasado más allá de la versión oficial. Estos militares son algo lentos en sus averiguaciones pues si eran 10 los pasajeros y solo quedan nueve cuerpos es obvio que alguno de ellos escapó, pero no lo “adivinan” hasta el final del episodio. Y posiblemente fuera un asesino, aunque sin ver el resto de la serie, sería muy ligero descartar que hubiese alguien más en la selva, ¿no? ¿O el asesino tiene que ser el superviviente? Conjeturas.

Su creador Anthony Horowitz (el mismo que Alex Rider) hace lo imposible por añadir acción a una trama que parece más bien teatral (por lo que he podido ver), pues el grupo se queda anclado donde cae el avión el primer día. De forma cronológica nos irán contando esos nueve días que corresponden a los nueve cuerpos. En el reparto destaca Eric McCormack (Will & Grace), un médico atormentado, que ya no ejerce, y que lleva irremediablemente a pensar en el Jack de Perdidos. Podría ser el macho alfa del grupo si no fuera por David Ajala (Star Trek: Discovery), un tipo listo que comienza como líder (al menos es el más activo y el que anima/presiona al doctor a ayudar al piloto malherido). 

Siobhán McSweeney (Derry Girls) y Ólafur Darri Ólafsson (Vicios ocultos) son un matrimonio pro-Trump a los que no te importaría que se cargaran. Luego hay una pareja de jóvenes, Adam Long (Happy Valley) y Jan Le (Grace), algo pija (ella tiene miedo, él la intenta proteger). Y por último los dos personajes más raritos: Lydia Wilson (Flack), una mujer que quiere huir de su pasado y pretende seguir en el anonimato, y Peter Gadiot (Yellowjackets), un orgulloso luchador mexicano. Habrá que ver quién de todos estos se abandera como detective improvisado (entiendo que McCormack que para eso es el protagonista aunque estemos ante un reparto coral).

'Nueve cuerpos' tiene su dosis de suspense y de drama, con alguna pincelada cómica; con una estructura narrativa que salta del presente al pasado y viceversa, como un gran puzle en el que ir encajando las piezas. ¿Hay un propósito oculto por el que estén estos juntos? ¿Alguno de ellos es el que está aniquilando a los demás o hay algún personaje desconocido más? ¿Quién tendría motivos para matar y quién sobrevivió? Ganas tengo de averiguarlo.

17.2.25

Su Majestad: España es lo que a Anna Castillo le salga de los bemoles

Su majestad, la nueva serie de Prime Video con Anna Castillo y Ernesto Alterio. Estreno: 27 de febrero.


De qué va. 
Pilar es una joven princesa y futura reina de España quien, de forma repentina y precipitada, se ve obligada a quedarse al frente de la institución tras un escándalo que salpica a su padre el rey Alfonso XIV que lo aleja de la primera línea pública durante unos meses. Pilar debe demostrarle al país que no es la irresponsable, insolente vaga e inútil que todos creen. Lo que pasa es que igual tienen razón.

Mi opinión de Su majestad.
"España es lo que a mí me salga de los cojones", cantan Los Punsetes. La banda sonora de Su majestad es una declaración de intenciones. Se escucha este temazo mientras Anna Castillo pasea por su ídem interpretando a Pilar, la hija rebelde del rey de España, a punto de caer en desgracia. Una chavala que parece lerda pero es muy lista, que parece que pasa de todo hasta que se le presenta la oportunidad. Cría cuervos porque la niña sin ser maquiavélica logra entender la nueva (y alarmante) situación. Esa en la que su adorado papi resulta esconder una doble vida. Ella que ha desfasado y le ha dado igual lo que dijera la plebe, ahora sí parece importarle. Sin ella la monarquía está en peligro. Como una superheroína de los cayetanos, esos que la jalean en una sala a lo Pachá en su fiesta de cumpleaños, con banderitas españolas y el himno a todo volumen. Porque para ser un buen rey (o ser un buen lo-que-sea sin ser elegido por nadie) es de vital importancia que la gente te crea. Y resulta que el pueblo español ha llegado a su límite. Lo que recuerda vagamente a nuestro Juanca pero en joven. De hecho, Ernesto Alterio, que lo clava como Guillermo, el atribulado asesor de la niña, emula al emérito cuando imita aquel “me he equivocado, no volverá a pasar”. Esa es la única referencia que se lanza a la jeta de Letizia y compañía con guante blanco. El resto es pura fantasía (en todos los sentidos), una mezcla contenida entre cómo vive el pueblo y cómo se las gastan en palacio. 

Su majestad no es una comedia, pero te deja marcada la sonrisa. Es una sátira que supura bastante mala hostia. No es un drama, pero hay una secuencia, desde ya, “la de las croquetas”, que logra que me parta el alma. Borja Cobeaga y Diego San José tiran de estereotipos (es lo que hay) para hablar de la monarquía en España (el militar, el cura, la jueza…), en ocasiones muy en modo berlanguiano (esa parodia del rey de la mano de Florentino Fernández, esa comida de los jueces fachas jactándose de serlo, esos orujos de pueblo tras el funeral, ese asesor del rey, mendigo en su propia casa), y los aderezan con una pizca de modernidad muy alejada de lo que estamos acostumbrados a ver cuando se ficciona la monarquía. 

La niña es una María Antonieta del s. XXI mezclada con el brilli brilli de Paris Hilton sin ser hortera. ¿Vivirán así? Ni idea, pero podría ser. La naturalidad de Anna Castillo hace que te lo creas todo. Luce rosas y dorados de forma casual pero sin perder la elegancia, sin dar grima. Y este es el mejor símil para describir la serie de Prime Video. La broma es elegante con ella, hay mucha delicadeza y tacto en el envoltorio. Como cuando Héctor Alterio, en un delicioso cameo, le dice: “Tu público es todo el país, y tu teatro es España entera. Si lo que tienes que hacer no puede esperar tendrá que hacerlo”. Hasta que deja de serlo con otras cosas, con otros personajes que son los que realmente te asquean al verlos. Como cuando te alías con Dexter y te dices: Me la han colado. Aquí lo mismo. 

Lo de menos es ser republicano o monárquico. Aquí se juzga o mejor dicho se señalan otros defectos que dan aún más rabia. Nos jode el rey, pero no su hija. Nos jode la ilegalidad consentida y en Su majestad se le da un buen palo a esos jueces que se creen más poderosos que un monarca, a esa clase alta española que parece intocable. La niña acaba por caernos bien (un acierto la evolución del personaje) y confiamos en que tal vez en ¿la segunda temporada? todo lo que ha callado por inexperiencia brote para poner a su país de vuelta y media. Su majestad estará en mi top10 de 2025 y deseando ver cómo continúa este tandem de protas en estado de gracia.

19.1.25

Pesadillas: la desaparición, cuando David Schwimmer (Friends) perdió la cabeza (todos los homenajes cinéfilos)

Pesadillas: la desaparición tiene su mejor reclamo en su protagonista. David Schwimmer deja de ser el atontilado Ross de Friends para convertirse en un padre preocupado, científico metido en apuros y medio villano sin saberlo. Pero, ¡oh sorpresa! resulta que esta segunda entrega (independiente de la de Justin Long de 2023) de Disney+ es puro entretenimiento familiar y (lo que más me gusta a mí) con algunos golpes gore que no me esperaba, como ese "homenaje" a Mars Attack! 

Veamos lo que más me ha molado de esta Pesadillas: La desaparición (Goosebumps: the Vanishing), que adapta las novelas de RL Stine y que pinta que tendrá segunda entrega (ojalá). Contiene spoilers.

Episodio 1 No bajes al sótano 1

Si eres fan de Stephen King, te encantará cómo arranca la serie, con unos chavales en el pasado desapareciendo tras bajar a un sótano que llaman el Fuerte. Años después, el único superviviente (David Schwimmer) es un científico, cuyos hijos regresan al barrio (en Brooklyn) para estar con él. Si en el pasado su hermano mayor llevaba una camiseta de los Beastie Boys (suena uno de sus temas) ahora lo que lleva el hijo es una de Sonic Youth. Jen, la mujer policía y madre de Alex, no es otra que Ana Ortiz (Ugly Betty). Hay un par de guiños a Friends: cuando la hija enfatiza la palabra "pivot" (la dice Ross en la famosa escena del sofá) y con el doble junior del vecino (como el hermano de Phoebe). Al hijo (Devin) le mola Frankie, que ahora está con Trey que va de malote.

Episodio 2 No bajes al sótano 2

Referencias a la planta carnívora de Rocky Horror Picture Show (los restos de la camiseta del hermano desaparecido contienen vida) y a La criatura del pantano (Swamp Thing), cuando Trey se transforma en una extraña criatura cubierta de una sustancia pegajosa y secuestra a Frankie. Escena asco: cuando Anthony le da de comer un ratón muerto y cuando Trey le pide a Frankie que le raspe la capa pegajosa de su cuerpo.

El coche celoso igualico al de Stephen King.

Episodio 3 El coche fantasma

Clara referencia a Christine, de Stephen King, cuando la sustancia Trey se filtra en el coche y todo celoso obliga a Alex a perseguir a Devin para atropellarle. Anthony baja al sótano y se encuentra con Trey desnudo, fuera de peligro.

Episodio 4 Sangre de monstruo

Ya tardaba el flashback, seis meses antes… Se añade al misterio la cara de una mujer de pelo blanco que mira las fotografías de las víctimas y que algo tiene que ver (¿es un experimento del gobierno?). Logra "borrarle" la memoria a Trey que está en el hospital para que no recuerde nada. La sustancia va saltando de un cuerpo a otro (me recuerda a Teacup) y se le mete a la hermana, Cece (por beber tanta kombucha, jaja). Vomita y la sustancia se hace enorme y persigue de forma surrealista a Cece en un evidente guiño a La masa devoradora (The Blob, 1958) y en un ascensor que recuerda a la sangre de El resplandor.

Cuidado con la kombucha que lleva premio. La masa en el ascensor al estilo El resplandor.

Episodio 5 El chico que vio un monstruo

Anthony va en busca de pistas y aunque lleva un traje de protección se infecta y se convierte en una suerte de Jekyll y Mr Hyde. Secuestra a CJ porque le ha descubierto, y esto es una fantasía porque a David Schwimmer se le sale un ojo que se queda colgando y tiene que recolocar. Cuando se pelea con CJ se rompe un dedo. Todo bien. Hasta que vomita el líquido y quiere que CJ se lo beba como en Bad Taste. Trey le da con un bate y (aplausos) le arranca la cabeza, que se queda en el suelo estilo Mars Attacks! La doctora misteriosa que borró la mente de Trey se lleva la cabeza. A todo esto (GUIONISTAS TRAMPOSOS), la policía tenía escondida la grabación de la noche de la desaparición.

 Episodio 6 La chica de al lado

A falta de pocos episodios para el final nos desvelan ya cosas. Hay "algo" que quiere destruir el mundo y la doctora misteriosa le dice a Anthony que ella intenta evitarlo y que ellos se lo están poniendo difícil. Devin ha conocido a una chica llamada Hannah que aparece en la grabación, lo cual es imposible porque han pasado 30 años. Hannah le quiere llevar a lo que llaman Campamento pesadilla. En la cinta los chavales hablan de ir al Fuerte. Uno imita a Samuel L. Jackson en Pulp Fiction y lleva un gorro de WuTang Clan. El grupo favorito de Nicole es Hole, aunque habla de Kurt Cobain. Resulta que en El Fuerte el gobierno hacía experimentos. Hannah fue quien grabó todo y lo vemos al estilo La bruja de Blair. Los otros tres se quedaron encerrados en vainas hibernando. Hannah acaba desapareciendo de nuestra vista arrastrada como en REC. Allí estaba la misteriosa doctora (Ramona), que no sabía que la cámara seguía grabando. Anthony bajó con Jen que es quien coge la cámara y la guarda. Hannah es obviamente un fantasma que quiere atraer a Devin para que se mate saltando por el acantilado. Mientras, Anthony acaba dentro en una vaina.

Episodio 7 Pánico en el campamento

Flashback a 1994. Un grupo de boyscouts va al Fuerte Pescadilla, cae algo (una nave alienígena) y al monitor que los acaba de llamar gallinas e idiotas porque tienen miedo, la sustancia le arrastra y se lo lleva (y lo que nos alegramos). De ahí que lo llamen ahora (en la versión en español: Campamento pesadilla). En inglés Campamento Nightmoon cambia a Campamento Nightmare. La doctora Ramona Pamani habló en la tele sobre el suceso. Un grupo decidió investigarlo (lo llamaron proyecto Orión, que parece Helix). Y al frente, el padre de Ramona, nada menos que Sendhi Ramamurthy, por siempre Mohinder en Heroes. es una nave alienígena que se ha quedado atrapada en suspensión ahí abajo. Todos siguen metidos en sus vainas, vivos. El grupo se encierra para analizarlo pero les sale mal. Todos se quedan atrapados excepto Ramona, que queda a cargo desde 1969 de que allí no entre nadie. Hasta que todo se reavivó cuando se coló el hermano de Anthony y sus amigos.

Episodio 8 La invasión de los estrujadores

Consiguen que salgan todos vivos, pero tal y como hibernaron al estilo Les Revenants. El título es un guiño a La invasión de los ultracuerpos. Ramona tenía una inyección que puede despertar a Anthony, provocan un cortocircuito y se libran sin que les ataque. Anthony cree que no hay que contar nada ("¿Has visto ET?"). Pero en realidad esas personas ya no son las que eran. De hecho el padre de Ramona también sale y dice: "Ese no soy yo" y le sale un alien, que se esfuma cuando le inyecta el suero. A todos les acaba pasando lo mismo. Al final, liberan la nave que se lleva a todos los desaparecidos del pasado con la connivencia del resto. Logran salvar al mundo y todos tan contentos.

11.1.25

Doctor Odyssey 1x8: la obsesión por los patitos de goma

(subido originalmente 12.10.24; esta entrada se ha actualizado con claves y curiosidades de los episodios)

Opinión de Doctor Odyssey (ABC), la nueva serie de Ryan Murphy ambientada en un crucero de lujo. Doctor Odyssey fue estrenada en España en Disney+ el 28 de noviembre.

Ranking de posters de series con agua.

Doctor Odyssey es un magnífico juego de palabras para entender esta nueva y muy apetecible aventura televisiva de Ryan Murphy. El doctor es Joshua Jackson y me choca porque (¡cómo es Ryan Murphy!) la última vez que le vi interpretando a un médico fue en nada menos que el true crime Doctor Muerte (Doctor Death). ¿Va a volver a matar a sus pacientes? Todo lo contrario. Max Bankman, su personaje, podría estar en cualquier parte del planeta, es una eminencia pero ha aceptado este nuevo reto tras viajar por medio mundo tratando a los más desfavorecidos y superar el COVID (fue el paciente número cero). Pero no es un hippie pasado de vueltas ni alguien que no agradezca la buena vida. Él quiere exprimir cada día al máximo, con alegría. 

Nos lo presentan como un tipo elegante, muy galán y seductor que embarca en el crucero que se merece, llamado The Odyssey, uno de altísima gama, con un cuidado lujo a lo años 20, con sus dorados y lleno de detalles que hacen sentir al espectador que está en el yate más alucinante que haya pisado. Cuando hace la maleta parece un guiño al Richard Gere de American Gigolo y cuando entra en el barco pareciera el último candidato del reality The Bachelor. Un soltero de oro. Max Bankman es lo más parecido de esmoquin a un cruce entre El gran Gatsby y James Bond. La odisea está servida pues para compensar esta atmósfera de absoluto paraíso sobre el agua, solo la mente retorcida de Ryan Murphy nos podía proponer sobresaltos de todo tipo y en tiempo récord. Algo que ha aprendido en otro procedimental suyo como es la adictiva 911. Y por supuesto, siempre, como en ésta, con mucho humor. 

Para su primer episodio nada mejor que elegir algo escatológico (una vomitona), algo sexual (un pene roto), algo estilo juego de niños (un accidente en la piscina) y algo relacionado con drogas (con broma incluida hablando de morir congelado como en Titanic). Además de las estancias del barco (esos camarotes son la bomba), hay una secuencia que transcurre en la playa (con Cócteles fuera de serie y bailoteo con el Despacito de Luis Fonsi incluido), pues los empleados también saben divertirse y así nos enseñan algo más que una localización de interiores. 

La serie es muy entretenida ya que estar en alta mar es un handicap y hay que usar el ingenio para salir adelante (algo así ya vimos en el arranque de la séptima temporada de 911 con el naufragio de uno de estos cruceros). Por un momento pensé que nos iban a lanzar en la investigación de algún asesinato en alta mar, al estilo de la reciente La muerte y esas cosas, con Mandy Patinkin, pero nada que ver. La inspiración no es otra que Vacaciones en el mar, que ABC, la misma cadena que Doctor Odyssey, estrenó hace casi 50 años. 

Junto al médico, que se muestra un poco como el espectador pues actúa como un novato, está su jefe, Robert Massey, el capitán del barco, un Don Johnson con el encanto y seguridad suficientes como para no tener que competir con el nuevo y al que todo el mundo respeta por su facilidad de comunicación. "El amor está en el aire", dice. Bajo el mando del doctor, y en principio a regañadientes, una pareja de enfermeros jóvenes pero experimentados, que para el final del episodio ya han conseguido entenderse con el nuevo líder. Avery está interpretada por Phillipa Soo (Las Luminosas, nominada al Tony por Hamilton) y Tristán, por Sean Teale (The Gifted: los elegidos). Ambos son desinhibidos y hay cierta tensión sexual porque a él le mola ella y a ella… le mola el nuevo. Aquí habrá tema. Los tres saben apoyarse entre sí para solucionar los problemas de todo tipo que vayan surgiendo. De hecho comparten su lema: "Trabaja como un capitán y juega como un pirata".

Como ocurría en Vacaciones en el mar, y viendo el poder de Ryan Murphy, los cameos de estrellas invitadas están asegurados. En el primer episodio, sufre lo suyo la pareja formada por Tom McGowan y Rachel Dratch. Otros ganchos: quién es realmente el nuevo médico, si tiene pareja, a quién pudo dejar atrás. Dónde están los siempre omnipresentes personajes gay de Murphy, en el primer episodio no hay ni uno. Si veremos algún asesinato o algún naufragio que evitar (tipo tsunami o algo así). 

TÍTULOS DE LOS EPISODIOS Y CAMEOS
El episodio no acaba con ningún cliffhanger pero sí aseguran ya que la siguiente semana tendrán un crucero de solteros. Efectivamente, cada semana será temática (Doctor Odyssey por eso también entra en el ranking de series con títulos que siguen un patrón):
  • Singles Week - Semana de solteros (episodio 2), con Shania Twain irreconocible (viuda, liga con Don Johnson) y Chord Overstreet (da grima, se llama a sí mismo 'putón', se acuesta con todo dios). 
  • Plastic Surgery Week - La semana de la cirugía plástica (episodio 3) sobre cirugías plásticas, otro tema que le chifla a Murphy, recordemos Nip/Tuck), con Gina Gershon.
  • Wellness Week - La semana del bienestar (episodio 4), con Amy Sedaris y Margaret Cho. Los médicos se enfrentan a enfermedades derivadas de intentar llevar una vida demasiado saludable. Y además hay una tormenta en medio del mar que azota al barco (lo que me ha recordado al arranque de la séptima temporada de 911)

  • Halloween Week - La semana de Halloween (episodio 5). No hay cameos estelares. Al ser la semana de Halloween, todos se disfrazan. Los dos protas se copian los disfraces, el primero de Jack Sparrow, de Piratas del Caribe. A Don Johnson le confunden con el capitán Stubby de Vacaciones en el mar, cuando lleva simplemente su uniforme. Al final del episodio gana el concurso Tristán vestido del capitán Stubby. El toque macabro: bajan a la playa a buscar monedas de un barco español hundido y a una de las pasajeras se le queda la mano atascada bajo una roca al estilo 127 horas.
  • I Always Cry at Weddings - Siempre lloro en las bodas (episodio 6). A partir del sexto episodio cambia el patrón del título (ya no hay una semana temática). En esta ocasión, una familia alquila el barco para una boda. Con Margo Martindale como la madre de la novia. La veterana actriz no interpreta un papel muy relevante pero se las hacen pasar putas de arranque al quemarse por el sol. El episodio acaba con un trío entre los protas. Ella come regaliz para suavizar el tonteo.

  • Oh, Daddy! - Ay, papi (episodio 7) comienza con otro trío. John Stamos es el hermano pequeño exalcohólico de Don Johnson que aparece en el crucero presentado a su novio Cheyenne Jackson, pero que a la vez forman un trío con Johnny Sibilly. En España han titulado el episodio Ay, papi aunque luego en el doblaje hablen todo el tiempo de Joshua Jackson como "daddy" que es lo que le llaman los gays que usan esta semana el crucero. Don Johnson dice que presta atención al mar y a la condición humana, un canto a la libertad, al poliamor, etc. Se menciona a Barbra Streisand. La actriz y cantante estuvo con Don Johnson en los 80s. Cameo de Caldwell Tidicue como la dragqueen Marsha. Se le quema la peluca y dice en referencia a Harry Potter: "Parezco lord Voldemort con costras". Guiño a Los Simpson: un gay le dice a otro al verle amarillo que parece Marge Simpson.
  • Quackers - Patitos (episodio 8) nos descubre lo que es la obsesión por los patitos de goma cuando Gina Gershon (que repite tras el episodio 3) consigue un crucero para estos fans como el personaje de Loretta Devine. La idea rocambolesca es esconder patitos y encontrarlos con diferentes premios. Un poco al estilo del huevo de Pascua. Avery está embarazada pero no sabe de quién. ¿Será Tristan o Max?
  • (9) se emite el 6 de marzo de 2025 en EE UU.
  • (10)
  • (11)
  • (12)
  • (13)

19.12.24

Santuario: del podcast a la serie, una distópica fábrica de bebés

Atresplayer estrena este domingo su nueva serie original Santuario que pudimos ver en pantalla grande esta semana junto al equipo. 


Aura Garrido es Valle, una enigmática ingeniera que conocemos vestida con un mono rojo que no se quita por miedo, dice, a contaminar a las mujeres embarazadas que se encuentran “encerradas” en una suerte de “santuario”, un ecosistema propio, encerrado como en La cúpula, en el que gestarán a sus retoños en absoluta tranquilidad y paz. Pilar, la joven embarazada que entra de novata es Lucía Guerrero, que personifica la pureza, una chica rubia, de ojos azules y mirada limpia, el paradigma de la felicidad. Pronto esta aparente calma empieza a resquebrajarse y aparece la confusión. Pilar empieza a desconfiar de esas sonrisas que parecen forzadas, sufre ciertas alucinaciones (como ver una cara encima de otra) y llega a sentir que no es la primera vez que ha estado allí. Ese exagerado buen rollismo es bastante creepy. Los espectadores lo sabemos y queremos que Pilar se dé cuenta antes de que sea tarde. 

La idea de Santuario surge del podcast de Manuel Bartual y Carmen Pacheco, una distopía que puede recordar a El cuento de la criada, por aquello de los úteros de alquiler, en un entorno cerrado surgido intuimos de un desastre climático, aunque de primeras no lo vemos. La ambientación a mí me traslada a la mítica Fuga de Logan. Es de esas localizaciones idílicas pero herméticas propicias para que el héroe intente escaparse como suponemos que ocurrirá con Pilar, cuando se dé cuenta de que no puede ser todo tan exquisitamente perfecto. ¿Es este santuario una fábrica de bebés? De hecho, ya en el primer episodio hay cierta tensión entre Valle y su jefe, pues ella parece contradecirle o intenta no seguir sus indicaciones. Su jefe es Jaime Ordóñez, actor fetiche de Alex de la Iglesia, que para eso aquí produce con Pokeepsie Films junto a Carolina Bang (Ordóñez es el ministro desquiciado con peluquín en la serie 1992). 

Jaime Ordóñez, Álex de la Iglesia, Carolina Bang, Rodrigo Ruiz Gallardón, Montse García, Aura Garrido, Lucía Guerrero y Emilio Sánchez Zaballos.

En la premiere presentada por Mafalda González en los cines Paz pudimos ver a todo el equipo e invitados, a los ya mencionados, junto a Melina Matthews, Alba Ribas, Nina Mineli, Songapark, el director Rodrigo Ruiz Gallardón (y su padre, el ex alcalde que no se privó de las palomitas), Macarena Gómez, Jalis de la Serna, Pantomima Full, Roberto Brasero… Junto al director de atresplayer Emilio Sánchez Zaballos y Montse García directora de ficción de Atresmedia. 

Santuario, un thriller muy de actualidad que encuentra sus mejores bazas en el suspense por saber qué está pasando realmente, se compone de ocho episodios que se podrán ver en atrasplayer a partir del 22 de diciembre.
Con Mario Cerdeño (Los lunes seriéfilos), Miguel Ángel Pizarro (El Español), Guillermo Galindo (eCartelera) y debajo (gracias Miguel Moya) con Héctor Alonso y Susana Román de la revista Acción.
Así fue la premiere de Santuario en Twitter

6.12.24

Opinión. Teacup, ¿quiénes son Harbinger y Assassin?

Opinión y claves de la serie Teacup (Peacock / SkyShowtime), para fans de La cúpula y From.


Yvonne Strahovski y Scott Speedman son Maggie y James, un matrimonio roto, porque en toda serie de personajes tiene que haber drama. Los Chenoweth siguen ahí en su granja guardando las apariencias que para eso estamos en Georgia (en el libro es en Texas), en la América profunda. Apartados de todo, viven con sus dos hijos. Meryl, la típica adolescente pesada que se aburre como un mono (lógicamente) y un niño avispado que pobre de él encima se llama Arlo. Por si fueran pocos, por el medio tenemos a la madre de él (Kathy Baker es Ellen), que padece esclerosis y tiene esa mala hostia estereotipo de suegra que piensa que su nuera es lo peor. Lo que no sabe la buena señora es que Maggie tiene más cuernos que un alce y que su hijito James se ha enrollado con la vecina (Valeria), que vive lejos, pero que para esta historia tiene que acercarse al rancho guardando las apariencias. Entran en juego así los Shanley, que son hispanos currantes (el padre, Ruben, no se ha enterado de nada), y fíjate tú tienen un hijo (Nicholas) de la misma edad que Meryl. Efectivamente, hay tensión romancil entre los dos chavales (en realidad el que está colado es él que es un pagafantas, ella pasa). Y es que en gran parte Teacup es una historia de corazones rotos que deberán enfrentarse a lo desconocido. Hay otra pareja (él es el tío de Servant, Boris McGiver aquí Donald, un exmilitar, así que ojo cuidao) que lo lleva peor a partir del segundo episodio. 

El elemento sobrenatural hace acto de presencia poco a poco (podían haber acelerado) y unos personajes ordinarios se deberán enfrentar entonces a lo extraordinario pues pronto descubren que alrededor del terreno alguien ha marcado el suelo con una línea azul. Si traspasas la línea, mueres. Además, la muerte es tela de cruel y gore. Ahí lo dejo. El misterio es descubrir quién los ha alertado marcando el suelo, por qué se han quedado aislados y cómo podrán escapar de allí. En algún momento suena varias veces el Heart of the Country, de Paul McCartney. Este dato no aporta nada al misterio pero me parece buena elección.

El problema de Teacup es que arranca fuerte (aunque lenta) y me recuerda a La cúpula o la más reciente From. Pero aquí no hay tantos personajes, todo resulta demasiado endogámico. Cuando descubres el misterio, las acciones se vuelven redundantes. Es como una The Walking Dead en pequeñito, un grupito de supervivientes que se sienten amenazados por algo que está ahí y también los unos de los otros. Sobra mucho metraje, sobre todo cuando ella se siente badass en camiseta de tirantes, o el niño Arlo se pone a elucubrar o desconfías como espectador de la resolución: cómo vas a poder ganar a algo más poderoso y grande que tú. Se viene segunda temporada porque el final te deja con las patas colgando: ese enigma pequeño podría plantearse a gran escala. 

Teacup está creada por Ian McCulloch, guionista de Deputy y Yellowstone, basada en la novela de Robert McCammon, Stinger (1988). Los ocho episodios los produce James Wan. En España se puede ver en SkyShowtime. 

La taza de té del cartel es un guiño a cómo el grupo está encerrado. Arlo se lo explica a su madre tapando unas canicas con la taza. Debajo, McNab el que lo sabe todo.


A partir de aquí con spoilers. 

Resumiendo, el tipo de la máscara del póster es McNab (Rob Morgan), no es malo, aunque nos hagan creer lo contrario. El tipo podría hablar, pero no lo hace porque no le da la gana, y así se crea un suspense injustificado. En realidad la máscara la lleva no para ocultarse o para no respirar algún veneno sino para protegerse de unos alienígenas que aspiran, digamos, tu alma, y cual diabólicos seres poseen el cuerpo del humano. Original poco, la verdad. Este McNab conoce todo esto porque lo sufrió en sus propias carnes cuando un tipo poseído asesinó a su hija poseída 10 años atrás.

¿Y por qué ocurrió esto que ahora se repite? Porque hay dos aliens, uno bueno y otro malo. Un alien llamado Harbinger (Presagio), que llegó en un meteorito, y otro que le persigue apodado Assassin (Asesino). McNab los llama Visitantes. Ambos van poseyendo a los personajes, mudándose de un cuerpo a otro. Uno huyendo, el otro a la caza. Harbinger es muy listo e intenta quedarse en el niño Arlo porque los adultos siempre le van a proteger. Hay cameo de Bill Heck como policía guaperas poseído. 

Después de saltar de un cuerpo a otro (llega un momento en el que te da ya igual la ruleta esta) en el último episodio salta a Nicholas que a pesar de gustarle Meryl salta a ella (ay, con tal de juntar sus bocas). Tiene todo el sentido porque lo que quieren los creadores de la serie es crearte una duda existencial. Maggie y James deben ahogar a su hija para matar al bicho (son como los Gremlins pero al revés, el agua los aniquila). Van con sus máscaras para protegerse, pero mira por donde James tiene menos fuerza que Maggie y se le cae. Así que la niña revive pero el infiel es el último poseído. ¿Y qué creéis que hace Maggie? Lo que haría cualquier mujer cornuda ofendidísima: encerrar a su marido en un arcón congelador a ver si se muere ya. 

Mientras, te cuentan que solo se puede cruzar la línea si estás protegido y la única manera de lograrlo es bebiendo un líquido arcoiris que emana finalmente de un árbol. Lo de la bandera LGTBI me llega al alma. Ese es el símbolo de la libertad. Así es como el grupo por fin puede cruzar sin problema y va en busca de ayuda pues la suegra se queda allí, dice, cuidando de los animales. En el coche se cruzan con una pareja que en apariencia parecen conocer a McNab. Pero llega otro coche y los atropella sin avisar. Esa pareja eran peligrosos en realidad y estos dos les animan a unirse porque al parecer hay muchos más extraterrestres desperdigados por el planeta. Se supone que Harbinger ha venido a avisar a los humanos de que puede haber una invasión a gran escala de Assassins.

¿Qué podría ocurrir en una segunda temporada? Para empezar, la madre de James se ha quedado con su hijo ahora alien, ¿sería capaz de liberarlo? Y pensando a lo grande, ahora sí que podría convertirse la cosa en una The Walking Dead, pero en vez de zombies con alienígenas. ¿Me interesará verlo? Ya te digo yo que no.

2.12.24

Objetivo: Paris, la mejor serie de acción con uno de los grandes villanos seriéfilos del año

Opinión y claves de Objetivo: Paris, una de las mejores series de acción de 2024, ya completa en Movistar Plus+.



No sale Gerard Butler ni falta que hace. Aquí el actor de la franquicia Objetivo (en inglés: Has Fallen) prefiere quedarse al margen y limitarse a producir. Como en las tres películas anteriores (localizadas en Washington, Londres y la Casa Blanca), la serie británica Objetivo: Paris es un thriller con grandes dosis de acción, adrenalina y suspense. La diferencia radica en sus protas: Vincent Taleb, el guardaespaldas del ministro francés (Tewfik Jallab - Espiral, La marche), con marcado acento en su versión doblada, y la agente del MI6 Zara Taylor (Ritu Arya, The Umbrella Academy, Barbie), que parecen dos personas normales hasta que saltan a la arena y no solo dan hostias como panes sino que saben coordinarse juntos, apoyarse y salir airosos de las decenas de situaciones al límite a las que se enfrentan a lo largo de los ocho episodios que componen la primera temporada. A destacar especialmente el personaje de Sean Harris (Southcliffe, Misión imposible: Fallout) como el terrorista Jacob Pierce, una némesis a la altura. El creador es el ganador del BAFTA Howard Overman (La guerra de los mundos, Misfits).

Venganza y traición. No le pedimos más a Objetivo: Paris. Imposible contabilizar los caídos en combate. Un chupito por cada cadáver = borrachera al canto. Entendemos al malo, esto es primordial. El gobierno francés le dejó tirado en una cárcel talibán tras luchar en Afganistán. No contentos con esto, cuando salió, tras varios años encerrado sufriendo torturas y violaciones y con el cuerpo quemado, vio además cómo su coche explotaba, por error, con su pareja y los dos hijos de esta dentro. ¿Cómo no va a estar mosqueado este hombre? Jacob Pierce se dispone a vengar su mala suerte. Esquivando a la muerte siempre, decide ahora acabar con todos los que le jodieron la vida, descubrir quién le traicionó y de dónde salió la orden que le impidió volver. Así es como Pierce va matando en cada episodio a alguno de los involucrados y enviando videos que se graba ofreciendo información y dinero como recompensa por cualquier ayuda. Todo esto hablando lo justo y con mirada viperina.

Mientras, el guardaespaldas del ministro francés y una agente del MI6 intentan atraparle. Para más inri, el guardaespaldas es el ex de la Presidenta de Francia (aunque la atracción sigue latente muy a lo Bodyguard y tiene su historia que a mí me engancha por momentos, en otro atufa a imperativo para la trama), la primera interesada en capturar al terrorista. La agente, por su parte, carga con una mochila importante: su novia es adicta y encima desconoce que ella sea una agente encubierta. 

Además de ir descubriendo qué le pasó a Pierce (hay algún flashback) resulta adictivo anticiparse a quién podría ser el siguiente y sobre todo a cómo acabará con él o si será posible que Pierce sea interceptado antes y se evite otro asesinato. A Pierce le ayuda una enigmática mujer, cuyos jefes son los que están moviendo los hilos (y poniendo el dinero, claro). Este es otro de los ganchos: ¿cómo se entera Pierce de ciertos detalles, hay un topo, hay alguien actuando a la sombra? ¿Qué oculta Pierce, solo será una venganza o es algo más?

Momentazos palomiteros de cada episodios/ ojo con spoilers:
  • En el primer episodio Pierce logra que el primer ministro se meta un tiro para salvar a su hija.
  • En el segundo, quema vivo a otro en una hoguera alimentada por los propios billetes que le pidió antes como chantaje.
  • En el tercero, se monta la de dios en un autobús durante una emboscada en un túnel.
  • En el cuarto, hay varios desencuentros gracias a un avión que aterriza donde no debería y vuelve a despegar provocando el caos. "Sé que es vuestro trabajo y lo entiendo. Yo arriesgué la vida por esos políticos y me apuñalaron, me jodieron junto a mis hombres. Da igual que os sacrifiquéis, os harán lo mismo que a mí", les dice Pierce cuando están cara a cara. 
  • En el quinto, una de las cosas que más me gustan de un thriller, cuando se marcan un The Wire con cámaras de vigilancia. "Cuando mates a los que te han hecho daño ¿crees que encontrarás la paz?", le pregunta un aliado a Pierce. "No hay paz que encontrar", responde. Es decir, le da igual morir matando.
  • En el sexto, Pierce está acorralado pero esconde un as en la manga, ¡y aún faltan dos episodios más! La pelea en el ascensor es memorable.
  • En el séptimo, Zara dice que vio Tiburón a los 12 años y que desde entonces no puede estar donde no haga pie (mi risa se escuchó en Tanzania). Recuerdo la peli de los tiburones en el Sena (En las profundidades del Sena). A VIcent le dan miedo los caballos "por cómo te miran" (es que flipas). Hay momentos tensos (boom, boom) muy en la línea de Trigger Point.
Sobre el final:

En el octavo, y último episodio, asistimos por fin al intercambio típico de rehenes, pero aquí es donde Objetivo: Paris se marca un final que apela a las emociones pues en esta última secuencia están involucrados todos, incluidas las parejas de nuestros protagonistas. Pierce sabe que es una pieza más del tablero, que morirá. La presidenta sabe que la única manera de sobrevivir al que le culpabiliza de todo es matándole. Pierce se viste de gala para su última acción. La agente que le ayudó decide no eliminarlo y salir por patas. Pierce graba un video en el que la presidenta confiesa sus crímenes (aunque insiste en que nada tiene que ver). Zara dispara a Pierce y evita que este active una bomba en medio de Paris. ¿Por qué no le mata? Porque así le da tiempo a Pierce a disparar a la presidenta y que Vincent se interponga y se lleve el impacto. Desde el hospital, nuestro héroe ve en la tele a la presidenta diciendo a los parisinos que la operación no la autorizó ella. El final también conlleva que les rompan el corazón a ambos dos porque sus parejas no pueden sostener una situación así. Vincent dice que lo deja. Zara no lo deja ni por amor. Ambos, un par de extraños al inicio de la serie, brindan por su soltería. Sabemos que volverán, ¿no?

3.11.24

Opinión. Matlock: la abogada Kathy Bates miente por una buena causa

Opinión de Matlock, serie de la cadena CBS, protagonizada por Kathy Bates. En España se estrenará en Movistar Plus+.


Madeline Matlock miente por un propósito, una misión: descubrir quién está detrás de la muerte de su hija por sobredosis de opiáceos. Logra que un ejecutivo con prisas le pague un café que luego tira, pues lo que le interesa es escuchar lo que dice este tipo por su móvil. Roba azucarillos de la cafetería que reúne en una mano junto a caramelos que lleva en el bolsillo para que le ayuden, qué (falsamente) torpe, a ir pasando barreras hasta colarse en una reunión de ejecutivos de una empresa. La empresa en la que quiere volver a ejercer como abogada tras años de ausencia (a lo Alicia Florrick). En su caso 30 años, toda una vida, aunque luego veremos que en realidad son menos. Recuerda: ella miente.

Matty es el nombre con el que se presenta, así los demás la tratan con dulzura, sin miedo; al igual que sus ademanes, como agarrar la mano para crear vínculo mientras mira a los ojos o no disimular su empatía hacía alguien, aunque le cueste el caso o llevar ricas magdalenas al trabajo horneadas en su tiempo libre. Matlock es un homenaje al famoso abogado de la televisión (1986-1995), creado por Dean Hargrove e interpretado por Andy Griffith. En el primer episodio, hay otros guiños a series como Cheers, El equipo A, Perry Mason… Y uno bien gracioso a la Macarena de los Del Río, cuando a un preso le mencionan el año en que se bailaba la canción para que recuerde un hecho importante para el caso que les ocupa. Esos 26 años desde que se editó la Macarena son los que pasó un hombre inocente en la cárcel. Su hija lucha por demostrar que hubo negligencia policial en el caso. Lo mismo que intenta Matty con el caso de su propia hija. El paralelismo entre los casos y su propia vida tendrán mucha importancia en cada episodio.

Ella es invisible ("nadie nos ve venir", dice), una anciana aparentemente inofensiva, a lo Jessica Fletcher en Se ha escrito un crimen, que sin embargo esconde ases en la manga. Muchos ases. Y esto es lo que me engancha a esta serie. Más allá de los casos que se vayan produciendo como buen procedimental, el enigma que vertebra Matlock es la muerte de su hija. Matty no necesita volver a casa en bus, tiene chófer. No vive sola en Queens cuidando de su nieto, vive felizmente con su marido en una mansión, cuidando de su nieto, eso sí, un cerebrito de la tecnología que la ayudará en sus pesquisas. Matty se ha infiltrado en esta empresa en pleno corazón de Manhattan porque sabe que uno de sus nuevos compañeros fue responsable de la muerte de su hija. Los sospechosos son el dueño de la empresa y su hijo, ambos blancos (Beau Bridges y Jason Ritter). Luego están dos personajes negros (muy The Good Wife también): la ambiciosa nuera (Skye P. Marshall), a la que Matty respeta y con la que hace buenas migas (aunque también la tiene en el radar), y otro directivo (Eme Ikwuakor), con el que la nuera mantiene un affaire en pleno divorcio. A Matty le ponen en el equipo de dos jóvenes que cierran la cuota interracial: una asiática ambiciosa (la china Leah Lewis) y un latino asertivo (David del Río, de origen colombiano cubano). 

La oscarizada actriz de 76 años vuelve a interpretar a una abogada tras Harry’s Law (2011-2012) y lo hace tras ser recuperada para la tele por Ryan Murphy en American Horror Story. La primera entrega de Matlock, creada por Jennie Snyder Urman, showrunner de Jane the Virgin, tiene 10 episodios y se emite en EE UU en la cadena CBS haciendo tándem con Elsbeth, con la que comparte a una protagonista que no es lo que parece. Ya ha confirmado segunda temporada.


Lo mejor de Matlock, trufada de unos diálogos trepidantes y de situaciones para lucimiento de la actriz (podrían pillarle en alguna de sus mentiras pero ella es la leche), es ver a Kathy Bates engañando al personal con su falsa sonrisa. Un poco como hacía en Misery pero con moño, menos kilos y el odio suficiente como para querer vengarse como sea: "Voy a meterlos en la cárcel". 

Al final de cada episodio varios flahsbacks nos explican lo que no vimos: cómo ha pergeñado su maquiavélico plan (vaya publicidad de Eataly en el segundo episodio). 

En el tercer episodio, Kathy Bates se ha ganado con creces varias nominaciones, cuando ejerce como abogada frente al jurado denunciando el acoso sexual en el trabajo de su clienta (en este episodio qué bueno el cameo de Yael Grobglas, Petra Solano en Jane the Virgin, aquí detectora de mentiras profesional (ver a Matty acorralada y salirse con la suya no tiene precio).

En el cuarto episodio, Matty se siente identificada con el caso que le ocupa, el de un hombre que ha perdido a su mujer por una negligencia. Algo parecido ocurre en el sexto episodio, el más emotivo por el momento, cuando el caso se centra en la muerte del bebé de una pareja de lesbianas. Matty es capaz de llorar y hacer llorar a Olympia. Un ataque de pánico hace que su marido le aconseje abandonar. Pero Matty no lo hace finalmente porque el bufete le ofrece participar en los casos que tengan relación con la farmacéutica. 

En el séptimo episodio, Matty consigue incorporarse al departamento relacionado con los casos de la farmacéutica, lo que le acerca más a los responsables directos de la muerte de su hija. El caso que les ocupa es el de una joven negra a la que un medicamento le jode la vida. Hay un comentario raro sobre El diablo viste de Prada, cuando comenta que la carpeta es azul como se ve en la película (carpeta azul = maldad, pues vale).

11.10.24

La franquicia, Agatha, ¿quién si no? y El Pinguino, superhéroes caóticos, brujas locas y malvados de coña

En esta entrada hablaré de tres series con personajes de cómic que no son lo que parecen y que parecen tener puntos en común, como son La franquicia, Agatha, ¿quién si no? y El Pinguino (de mejor a peor).


LA FRANQUICIA (max)
Luces. Cámara. Ansiedad.
En la octava temporada de 911, el Capi es fichado por una serie para que asesore al bombero protagonista. Cine dentro del cine. En La franquicia ocurre algo parecido. ¿Cómo se rueda una película con superhéroes y villanos, qué ocurre tras las bambalinas de Maximun Studios, una suerte de Marvel o DC, pero en el más absoluto caos? La franquicia tiene su fuerte en los ágiles diálogos de su reparto coral, liderados por el ayudante de dirección que hace de chico para todo (Himesh Patel), y secundados por dos actores antagonistas: el actor veterano, de método shakesperiano, que se cree alguien (Richard E. Grant, que a mí personalmente me gusta mucho, que ha aparecido en Loki y Logan), frente al joven actor que quiere bordar su personaje sin entender mucho cómo funciona (Billy Magnussen). Ruedan Tecto: el ojo de la tormenta, pero como espectador sabes que será un milagro que la película llegue a acabarse visto lo visto en el plató del primer episodio, cuando todo va de mal en peor y se tiran a la basura miles de dólares por decisiones incorrectas. Detrás de La franquicia hay pesos pesados como el showrunner Jon Brown (Avenue 5, Succession), el guionista Armando Ianucci (Veep, In the Loop) y el director Sam Mendes, que ha aprovechado su experiencia con la saga Bond para meterle la presión sufrida por el estudio y los productores a esta otra (falsa) franquicia de superhéroes. Divertida, muy ágil y con pequeños giros caóticos que se sienten como reales y que te mantienen alerta a la siguiente catástrofe, La franquicia logra meter el dedo en una herida muy de moda: hay tantas adaptaciones de superhéroes que ya no es tan fácil conseguir un producto realmente interesante. En el reparto, además, Daniel Bruhl, que hizo de barón Zemo, o Aya Cash, que salió en la comiquera The Boys.

AGATHA, ¡QUIÉN SI NO? (Disney+)
Una venganza de bruja madre.
Al igual que La franquicia, Agatha, ¿quién si no? bebe de algo ya preestablecido, conocido por el espectador. Kathryn Hahn logró que su personaje secundario en Bruja Escarlata y Visión (Wandavision) llamara poderosamente la atención. Agnes era esa vecina entrometida (y divertida) en esta serie ambientada en los 50 que cotilleaba la vida de la pareja protagonista, escondiendo su verdadero propósito pues Agnes era en realidad Ágatha Harkness, una bruja de Salem de 500 años. En Agatha, ¿quién si no? la antagonista es aquí absoluta protagonista aunque su directora, Jac Schaeffer, ha potenciado a la líder con un elenco formado por un chaval (Joe Locke, con sus propios seguidores gracias a Heartstopper) y otras brujas, creando una especie de familia interracial (y disfuncional) que vivirá mil aventuras hasta conseguir su propósito como aquelarre. Lo inaudito del tema es que Agatha es un personaje que no cuenta con su propio cómic pero que ya tiene su propia serie. Aquí lo que ha funcionado ha sido la demanda del fan que quería más Agatha. A mí personalmente el personaje me chifla por su malicia disfrazada de sarcasmo y me encanta la actriz, pero vistos los primeros cuatro episodios siento como si estuviera en una nueva adaptación de Hocus Pocus, la noventera el retorno de las brujas. Lo que me ha dejado un poco decepcionada. No sé cómo evolucionará pero me esperaba algo más sofisticado y más alejado de un Mago de Oz lleno de peripecias tramposas, rivalidad de poderes y situaciones de riesgo. Ese punto de que "puede pasar cualquier cosa porque sí", como que la rival de Agatha Rio (Aubrey Plaza) se enfrente a ella, para luego perdonarse porque les chifla provocarse. Pero si te gustan las escenas con magia y pociones y momentos de fantasía, esta es tu serie. Una cosa que me echa para atrás son los momentos musicales, y hay unos cuantos. 
 
EL PINGUINO (max)
La ciudad será suya.
Contra todo pronóstico, la que me ha interesado menos de las tres es El Pinguino. Colin Farrell puede ser él o cualquier otro, está irreconocible tras la prótesis que ya lució en el Batman de Matt Reeves. Al igual que las otras propuestas de esta entrada, tenemos una trama que nos puede resultar familiar y cuyo gancho es saber quién es realmente el criminal Oswald Cobblepot. Un poco como Ágatha, su trasfondo real, con cierto toque de humor surreal a lo La franquicia. Con una ciudad de Gotham inundada y oscura, se nos pinta al mafioso como un villano con alma, una especie de Tony Soprano del que pretenden que nos encariñemos, o al menos que entendamos (hasta tiene a una madre castradora). A mí sinceramente no me llega. Los diálogos se me hacen eternos y el toque gracioso y fanfarrón del personaje cojo me llega a cansar. Menos me creo a Cristin Milioti como hija despiadada del gángster líder. Creo que la intención es potente, esa cuidada atmósfera de los bajos fondos, pero el resultado se regodea en los mismos detalles todo el rato. Que si la cojera del Pinguino (y ver esos dedos agarrotados), que si su exagerada corpulencia (con ese desnudo que no viene a cuento), que si a pesar de su maldad podría ser buena gente si le hubieran dado otras cartas. Como su relación con el chaval al que perdona la vida, y no sabemos muy bien de dónde sale, o esa insistencia con que vayamos de la mano junto al malo para comprender su ascensión al poder, hasta ser respetado y temido por los que en un principio le quieren ver muerto. Alternando la escena simpática con el momento cruel, se me olvida que estoy viendo a Colin Farrell o al personaje, solo veo a un esperpento que pretende imitar al cabecilla de Los Soprano de la mano de un chaval (Rhenzy Feliz), muy como Ágatha, para tener a un personaje millenial porque sí. No le encuentro la fascinación que me insisten en provocar.

26.4.24

Opinión. Fallout: la Nuka Cola y los posters vintage culinarios (alerta cómo mola)

Alerta cómo mola. Los carteles de la serie Fallout (Prime Video) inspirada en el videojuego hacen un guiño al estilo de vida postapocalíptico con un toque de humor negro. ¿Cómo se comería en el futuro, dentro de 200 años? Atento. Además, incluyo mi opinión de esta especie de El mago de Oz con la sombra de la bomba atómica de fondo.

Los huevos diablo
Aprovechando la receta de los huevos rellenos, en este futuro existirán los huevos secos, fáciles de hacer, diablillos. Y una mano inquietante con uñas largas y negras.

Cram
Todo en conserva (it keeps), ya que puede que hoy no quieras comer pero mañana, sí. Se ve a dos niños con sus uniformes del subterráneo escalando trozos cortados de lo que parece paté.

Cucarachas
El más asqueroso y en realidad el más realista. Comer bichos, no hay más. Todo proteína. Una suculenta cucaracha trinchada en un tenedor.


Sin tener nada que ver con la comida, pero sí con la bebida, no salimos de la cocina porque otro cartel que mola mucho es el del personaje que muestra su felicidad subiendo el dedo hacía arriba, con eslogans como "no pierdas la cabeza" o "solo sé positivo". Los posters de Nuka Cola, la ficticia Coca Cola de Fallout, son muy molones, para ponerlos en la pared. Muchos los venden en eBay.


Opinión de Fallout
Por cierto, Fallout está bastante bien. No conozco el videojuego así que no puedo comparar, pero creo que el nivel de producción es bastante alto y cuenta con un poco de todo eso que al final unido funciona muy bien. En el futuro el mundo se va a la mierda (la bomba atómica, para ser más exactos), así que toca sobrevivir. Unos, los privilegiados, lo hacen en subterráneos, un poco al estilo de Snowpiercer, pero en vez de en un tren que no para, en unos módulos subterráneos donde el personal va uniformado. En el exterior, sobreviven unos pocos, que se tienen que enfrentar a la falta de agua o a peligros de todo tipo (incluidos osos radiactivos). Con saltos en el tiempo al pasado (para ver qué es lo que ocurrió), Fallout presenta a unos supervivientes, extraños entre sí, que acabarán uniéndose para conseguir descubrir la verdad (por que, cómo no, hay varios misterios de por medio). A veces, en este tipo de historias que juegan a crear un puzle con el pasado y el presente para que el espectador vaya encajando piezas, hay partes que interesan más que otras. Me ha pasado con Estación 11, en la que el desastre que ocurría en mi tiempo (en el ahora, en ese caso un virus letal) me atrapaba pero no lograba empatizar con ese futuro en el que había un grupo de obsesionados con Shakespeare (por mucho que la intención fuera buena: la cultura te salvará). En Fallout me interesa y entretiene todo, da igual que sean flashbacks o tramas futuristas. 


Y lo más de lo más son los protagonistas, una suerte de personajes de El mago de Oz (1939). Está Lucy, la chica de ojos grandes que parece inocente pero es muy valiente y se sabe defender, como una Dorothy que ha salido del subterráneo 33 (Kansas) para empezar una aventura alucinante. Le acompaña Maximus, un militar con su traje a lo Transformers plateado, que no puede ser otro que el hombre de hojalata. El más carismático es Cooper, una especie de Clint Eastwood zombie (¿o Gary Cooper?) que murió y ha regresado para encontrar a su familia (y de paso vengarse). Encajaría con la descripción del espantapájaros, el único inanimado como este muerto viviente. Algunas de sus escenas tienen unos encuadres muy John Ford. Faltaría el león miedoso que bien podría ser el personaje interpretado por Michael Emerson, que es capaz de superarse a sí mismo y sacrificarse. También hay un perro, aunque nada tiene que ver con el dulce Totó (Totó no hubiera sobrevivido en este mundo). Todos irán camino a una Ciudad Esmeralda en la que se esconde el hombre tras la cortina (en este caso, mujer). En el reparto, los dos protas Ella Purnell y Aaron Moten, el gran Walton Goggins como Cooper, la villana Sarita ChoudhuryKyle MacLachlan, como el padre de Lucy. Esperando ya la segunda temporada. Se ha convertido en un buen repuesto a The Boys, de la que me cansé pronto, tiene ese mismo cachondeo violento y surrealista.

10.2.24

Parish, con Giancarlo Esposito ¿el nuevo Heisenberg? (adapta The Driver, con David Morrisey)

Tras Better Call Saul y Breaking Bad regresa Giancarlo Esposito, esta vez como absoluto protagonista en Parish, adaptación de la británica The Driver (El conductor), con David Morrisey.


En Parish, de Sunu Gonera (Little America), Gray Parish (Giancarlo Esposito) es un taxista cuya vida da un vuelco cuando acepta recoger a un gángster de Zimbabwe conocido por explotar a inmigrantes indocumentados en los puertos del sur de EE UU. ¿Una suerte de Walter White que se irá convirtiendo en Heisenberg? The Wrong Way is the Only Way Out reza el eslogan del poster. El camino equivocado es la única salida. Con Paula Malcomson (como la mujer de Gray), Bradley Whitford y Skeet Ulrich.

Tráiler de Parish (2024)


El canal AMC+ ha aprovechado el aniversario y estrena el 31 de marzo Parish, una década después de The Driver. 


La miniserie de la BBC (de tres episodios), con David Morrisey (The Walking Dead) como protagonista, se estrenó en 2014, dirigida por Jamie Payne (El alienista). Contaba cómo la aburrida vida del taxista de Manchester Vince McKee da un vuelco tras aceptar una oferta para ser el chófer del líder de una banda criminal (Colm Meaney, Gangs of London).

Tráiler de The Driver (2014)


[cuando la vea comentaré por aquí mi opinión]