
Como Betty
ha sido cancelada, en el episodio trece de la cuarta temporada (la última) se respira un ambiente, por el contrario, muy alegre. No sé si los guionistas lo han hecho con la intención de que veamos que por ellos una de las mejores comedias de la TV continuaría. Así es como, por ejemplo, descubrimos que la temible Wilhelmina tiene a un clon en forma de drag queen (abajo, nada menos que el propio hermano de Vanessa Williams, Chris) que comparte un show (presentado por la fashion-diva
Ru Paul aunque no sale travestido) con el clon-drag de Anna Wintour, la editora de Vogue (arriba). Dos divas temidas de la moda frente a frente. Wilhelmina primero se opone al numerito en el que la ridiculizan, pero luego hasta se pone a cantar y claro
Vanessa Williams lo hace fenomenal que para eso antes de actriz fue cantante. Un punto.

Todos viven con alegría su promoción:
Marc al dirigir su primer editorial de moda;
Amanda a dejar de ser la recepcionista para pasar a convertirse en ayudante de Daniel, y
Betty porque no sólo gana un premio con su recién inaugurado
blog, sino porque además tiene la oportunidad de entrevistar a dos de sus estrellas latinas favoritas, que no son otros que
Carlos León, el ex de
Madonna y padre de su hija Lourdes, y la actriz de
La momia,
Patricia Velasquez. Betty es una fiesta, a pesar de querer cancelarla, nos parecen decir.

Pero como los guionistas necesitan acercar a la pareja protagonista (Betty y su jefe Daniel) provocan un enfado entre ambos, el más serio que hayamos visto nunca. Al final hacen las paces, pero me da a mí que esta peleílla traerá cola (y boda).