1.11.21

Netflix en El show de Larry David; el papel de la policía en Dolores. La verdad sobre el caso Wanninkhof; la lucha de poder adictiva de Succession 3 y The Morning Show 2; el mejor episodio de la octava temporada de Brooklyn Nine-Nine; escuchar a Queen en La asistenta, la peor película de Almodóvar: Madres paralelas

 Algunas claves de episodios de series y películas que he visto en los últimos días.


EL SHOW DE LARRY DAVID 11x1

Larry David ha vuelto muy a tope con la temporada 11 (el mundo ha cambiado, él no, dice el poster). La muerte planea esta entrega. Un cadáver aparece en su piscina y Albert Brooks decide montar un funeral en vida (con guiño a Martin Short que aparece en una foto y cameo de Jon Hamm). Lucy Liu se interpreta a sí misma como un rollo de Larry, hasta que abre los ojos y le ve como el anciano que es, por mucho que a Larry le joda. La vejez como parte de la broma también cuando Larry acude a las oficinas de Netflix para vender una nueva serie sobre él mismo de joven. En Netflix, hay un gran cartel de Stranger Things (no sé si es publi o esas "extrañas cosas" que han empezado a ocurrir desde que la plataforma ha impuesto sus normas en medio mundo y Larry David lo señala), y los tres jóvenes que hablan con Larry son lo más inclusivo que te puedas encontrar. Algo exagerado. La idea de Young Larry aparece en las páginas de la revista Variety. Brooks también menciona Netflix cuando dice que dos de sus películas están en la plataforma y Leon añade a Amazon. En uno de sus líos, Larry es extorsionado por un mexicano que trabaja en El taco llama, mientras suenan "Las mañanitas". Larry no hace más que insistir es que es un buen tipo, a pesar de que todo lo que le ocurre parece mostrar lo contrario. La crítica más cruel del episodio se la hace Larry a un tipo que le debe pasta y que dicen tiene demencia, así que se puede escudar en su falta de memoria. Me llama la atención el final del episodio con Larry escuchando a una orquesta tocar la sintonía de la serie. Hubiera sido un buen cierre de serie.

DOLORES. LA VERDAD SOBRE EL CASO WANNINKHOF

En los tres primeros episodios del documental Dolores. La verdad sobre el caso Wanninkhof se vuelve a demostrar una vez más el nefasto papel de la policía, de los medios y de la sociedad al inculpar a un inocente sin pruebas, solo con indicios. Al tener fresco el programa de Netflix, los detalles me los sé, así que me interesa escuchar a las dos protagonistas, ya que Dolores nunca había hablado antes. Cómo se contradicen cuando recuerdan los mismo hechos dice mucho de la situación que vivieron. En Twitter comenté varias ideas. El docu de Dolores la verdad sobre el caso #Wanninkhof habla del tratamiento q hicieron los medios gracias (ojo) a las filtraciones de la policía. todo mal: la guardia civil quería cerrar el caso como fuera y la rumorología propia de una comunidad pequeña que buscaba venganza. Lo más fuerte (y más interesante para mí) es el contraste entre los recuerdos de Dolores y de la madre de Rocio, cómo se contradicen, y la diferencia de personalidad de estas dos mujeres, que nada tienen que ver (la madre sí reconoce que Loli fue el amor de su vida). El remate es el juicio, no hay duda razonable que valga (solo indicios), el jurado popular pensaba que era culpable, la sociedad señalada, el cotilleo, el morbo, testigos falsos, muy triste todo. lo peor es pensar que con esta justicia de chichinabo esto le puede pasar a cualquiera. Continuará…

BROOKLYN 9-9 (8x6)

Sigo enganchada a Brooklyn Nine-Nine. Ya es su última temporada (la octava) y me gusta verla en su versión doblada al español, me hace más gracia. Memorable el sexto episodio (The Setup), tiene momentazos (guiños de Peralta a Speed, Mrs Maisel, Sister Act) y una secuencia que me ha hecho mucha gracia, cuando Rosa y Emy se intercambian para intentar emborrachar a O'Sullivan que no distingue una de la otra.  

SUCCESSION - THE MORNING SHOW 

Por fin me pongo con la tercera temporada de Succession, una de las mejores series de la parrilla. Creo que los maquiavélicos juegos de poder me enganchan como pocas cosas (también me pasa con Billions y con The Morning Show). Ver a los hermanos enzarzarse entre ellos y luego unirse contra el padre y no saber muy bien qué harán finalmente es de lo más adictivo que te puedas encontrar ahora mismo. Son todos buenos, pero joder Kieran Kulkin, que todo le resbale a su personaje me provoca hilaridad. Que siga teniendo ese punto retorcido y absurdo me hace muchísima gracia. Lo mismo me ocurre con la segunda temporada de The Morning Show. Me gusta cómo va narrando el inicio de la pandemia. Y el gato de Cheshire Billy Crudup, como me ocurre con Roman Roy, me sigue hipnotizando. Soporto menos las rabietas de Bradley y Alex, que no sabemos muy bien a qué juegan. Es insoportable ver a Jennifer Aniston con ese careto de vinagreta y a Reese Whiterspoon chillando como una niña malcriada. No puedo con la trama de lesbianas metida a cascoporro. Me sorprende la historia ligera que viven en Italia Valeria Golino y Steve Carell, mucho más interesante que Julianna Margulies luchando por encontrar su hueco en la trama.

LA ASISTENTA

Netflix suele romantizar todo lo que toca. En ocasiones no le queda otra, como con You, que acaba siendo, como comenté en el blog, un sucedáneo rocambolesco de Dexter, que me hace gracia porque se ríe de sí misma. Pero el caso de La asistenta me provoca pensamientos encontrados. Me gusta que se intente visibilizar la lucha de una joven madre con un marido tóxico y una madre zumbada, pero no sé si la forma correcta es recrear lo que debió ser una experiencia frustrante y dañina con personajes tan guapos y tan idealizados. La chavala es Margaret Qualley, que me recuerda un poco en su papel de aspirante a escritora en Sueños de una escritora en Nueva York. La chica escribe sobre sus clientes como asistenta, lo que le llevará a publicar un libro, mientras vemos cómo sufre para llegar a finales de mes. La miniserie habla del lastre que impide avanzar, de aquellas personas que te arruinan la vida, que no te benefician. Alex tiene que madurar a golpes cuando decide vivir sola, pero todo le sale mal. Se enfrenta al alcohólico padre de su hija, a un supuesto padre maltratador, a una madre desequilibrada (su propia madre Andie MacDowell más exagerada que nada) a la que su nueva pareja roba, a unas clientas que la tratan como escoria, a una jefa que abusa de ella… Hija, es todo tremendo, la verdad, y cuando sale un rayo de luz sabes que tras el fundido a negro habrá una nueva bofetada. Es un sinvivir y creo que la veo porque quiero que el bien triunfe sobre el mal y eso es algo que Netflix intenta siempre dar. Dramas con gominolas y música de Queen. Hay una escena del sexto episodio (que se llama M) que me rompió el alma a ritmo del Don't stop me now. Porque parece que sí, pero sabes que no.

MADRES PARALELAS

Solo pude poner este tuit sobre la última película de Pedro Almodóvar. Creo que es la peor de toda su filmografía. Penélope Cruz, absoluta protagonista, está forzada en su actuación, hay momentos que parece un ensayo para el corto de un director novato. Las escenas se van encadenando con planos de personajes que hablan y hablan, todo resulta previsible, como el intercambio de bebés, es de cajón, mientras se mete con calzador otra trama de denuncia política como son las fosas comunes. Me la veo de principio a fin porque es Almodóvar, me gusta ver el diseño de interiores, las marcas de la ropa que llevan, las localizaciones en la plaza de Comendaoras de Madrid, pero la historia en sí y cómo está rodada es de verguenza ajena. 

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